Íbamos por el barrio del churrasco, uno de los más clásicos de Tigre, cuando nos cruzamos con una leyenda viva que hasta hoy desconocía.
Esperando en la parada de colectivo, petisito y con bastón, estaba el tal "PRECISA".
Según el relato de mi vieja,
Precisa hacía los mandados a la gente del barrio... iba puerta a puerta y preguntaba,
"Precisa algo, don?